TEXTOS, ILUSTRACIONES Y DIBUJOS DE LA SAGA DE LOS CONFINES

El Arte de Los Confines es un proyecto en conjunto entre la escritora Liliana Bodoc y el ilustrador Gonzalo Kenny, para ilustrar de a poco el universo creado por la escritora en su trilogía "La Saga de Los Confines". Los invitamos a todos a encontrarse con los personajes de esta maravillosa obra, conocer textos inéditos de La Saga y perderse en cada uno de los rincones de Los Confines. Esperamos que disfruten todo el material aquí presentado y puedan dejarnos sus comentarios y opiniones. Cálidos saludos para todos,
Liliana y Gonzalo.


2010-07-14

EL INSTINTO Y EL OFICIO DE ESCRIBIR I

¡El Arte de los confines sigue creciendo! Mientras Liliana continúa escribiendo el IV libro de La Saga de los Confines, nuestra atareada amiga se hace tiempo para realizar talleres literarios y trabajar con los más jóvenes. Frente a muchos que se han acercado cariñosamente brindando su afecto y sus inquietudes, Liliana nos brinda un poco de su sabiduría y de su magia con las palabras: Nos regala los temas que desarrolla en sus talleres de escritura y que ha preparado especialmente para el blog, sumado a propuestas de trabajo para enriquecer la experiencia.
Estos temas los iremos subiendo en diferentes entregas reunidas bajo el nombre "El instinto y el oficio de escribir", y las numeramos para que puedan ordenarlas.
Esperamos que el material les resulte útil y lo disfruten mucho! Ahora sí, los dejo con ella.


Estos apuntes no tienen la pretensión de constituirse en taller de escritura literaria, ni mucho menos. Apenas son un intento de dar respuesta a quienes, de vez en cuando, me comentan de su interés en este sentido. Por eso, voy a darle forma a algunos conceptos básicos que, acompañados de propuestas de trabajo, podrán servirles, ojalá, a algunos de ustedes.
   Lo primero es decir que hay cosas tan indispensables como intransferibles. Pasión y paciencia, con seguridad.
   Lo segundo es recordar que la literatura es un arte. Y que su materia prima es el lenguaje. Y también el silencio.
   Aprender a decir y a callarse. Derribar los primeros sentidos de las palabras, atravesar el “qué” con el “cómo”, desordenarlo todo para ordenarlo de un modo nuevo, enamorarse de la dificultad, darle una parte a la lógica y otra parte a la intuición, no esperar recetas ni verdades. Y sobre todo, como aconsejaron los poetas aztecas de la flor y el canto, “mentir para decir la verdad”. Ellos construyeron una poética exquisita y sutil que tiene como uno de sus pilares “la mentira”. Lo dijeron de muchas formas. Esta es una:

“El artista, el alfarero,
muestra el verdadero rostro de la tierra
porque le enseña a mentir al barro”
Bueno, por ahí se empieza.


El narrador

Si vamos por una definición básica, habrá que decir que el narrador es una construcción ficcional que tiene a su cargo la manifestación del relato. El narrador es la voz que cuenta la historia. Decisión y artimaña del autor.
   Mi intención no es, de ningún modo, entrar en consideraciones teóricas acerca del narrador. Complejas y hasta contraproducentes si solo se memorizan y, en cambio, no se comprenden en la efectiva construcción de una historia determinada.
Por eso, alcance con recordar lo más sencillo:
   - Quien narra puede saberlo todo, y entonces es un narrador omnisciente.
   -Quien narra puede saber, humanamente, solo lo que ve y escucha. O en todo caso, lo que le contaron. Entonces es un narrador testigo.
Ambos narradores utilizan la tercera persona verbal.

   - Quien narra es protagonista de la historia
   - Quien narra es un personaje secundario de la historia.
Ambos personajes utilizan la primera persona verbal.

   Pero más allá de esta muy primaria, y muy recortada, clasificación, es bueno saber que los narradores tienen ideología, prejuicios, conocimientos, opiniones, que elligen ver algunos costados e ignorar otros. No son neutrales, no son inofensivos, no son equidistantes aunque lo pretendan. Con el perdón de quien corresponda, no me lo creo.
   Es por eso que recomiendo pensar con cuidado a quién o a quiénes vamos a confiarle nuestro relato, porque de eso dependerá lo que se diga o no se diga. Lo que se vea y lo que se oculte.
   El narrador es el auriga que conduce el carro. Es él quien decide si lo lleva por caminos breves y empinados, si escoge largos caminos de llanura, si bordea los pantanos o se mete en ellos, si se detiene en cada posada, si regresa antes de llegar...


Propuestas de trabajo

1- Una religiosa, vestida con su hábito, está por emprender un viaje en tren. Sentada en el vagón, del lado de la ventanilla, se despide llorando de un hombre joven que, a su vez, le dice adiós desde el andén.
   a- ¿Cómo narraría esto un omnisciente? Es decir, aquel que sabe todo acerca de esa situación. Y sabe, por supuesto, lo que piensan los personajes.
   b- ¿Cómo narraría esto un testigo? Más específicamente, una adolescente que viaja sentada frente a la religiosa y observa la situación.

Cabe aclarar que en la primera opción no es preciso que el personaje de la adolescente entre en juego.

2- En el barrio ha tenido lugar un escalofriante hecho policial. Como cada sábado por la mañana, los parroquianos se juntan en el bar. En una mesa, se sientan habitualmente el narrador omnisciente, el narrador testigo y el narrador protagonista a tomar café y a conversar. En esta ocasión, se trenzan en una discusión acerca de cuál de ellos tiene más capacidades para narrar el acontecimiento que estremece a los vecinos. Cada uno defenderá su lugar y podrá, por supuesto, desprestigiar las posibilidades de los que se le oponen. Es aconsejable que acaben con un pequeño monólogo, a modo de alegato, en defensa de su particular modo de ver y contar.

3- Un duelo de espadachines. Motivo del enfrentamiento, características de los personajes, tiempo y espacio, ¡cosa de ustedes! Lo que pide la propuesta es que la narración pase de uno a otro, de manera casi constante. De una a otra voz, de una a otra espada. Y por favor, ¡que acabe con una muerte!

Después seguimos.

Liliana Bodoc

9 comentarios:

  1. Hola!
    ¿cómo están? Espero que muy bien.
    Me pareció muy... copada (si vale la expresión)la idea del texto "EL INSTINTO Y EL OFICIO DE ESCRIBIR", es algo que mucha gente que tiene ganas de escribir o ya está empezando a hacerlo seguramente tomará como un más que bienvenido consejo. Hace tiempo que tengo ganas de escribir, de hecho lo hice hace unos años ya, pero no en la cantidad y calidad que yo hubiera querido. Estas pautas que has presentado aquí (y espero que vengan muchas otras detrás) me hacen feliz pues nos acercan más a vos, Liliana, y a las inspiradoras palabras que de otra manera nos sería muy difícil de escuchar a quienes no tenemos la suerte de participar en los talleres literarios que conducís.
    Me queda una pregunta: ¿sería factible de algun modo enviarles a uds. alguno de los textos que escribamos para las "propuestas de trabajo"? Sé que es difícil....

    Sin más los saluda afectuosamente,

    Andrés Vilchez

    PD: ¡Buenísima la imagen de Thungur! ¡y ni hablar los animales con cabellera! ¡Excelentes!

    ResponderEliminar
  2. Que bueno para ordenar las ideas,y para seguir alimentando la imaginación =)!


    PD:probablemente por una cuestion de tiempos,sea demasiado dificil que ellos puedan ocuparse de eso,pero sí se me ocurre que podríamos intercambiar de alguna manera entre nosotros,los que disfrutamos del blog,alguno de esos textos...

    ResponderEliminar
  3. Qué bueno... me encantó. Gracias por subirlo, y gracias a Liliana por tomarse el trabajo de escribirlo para nosostros. ¡Ojalá no sea el último!

    ResponderEliminar
  4. Que buena idea y que gran gesto de parte de Liliana Bodoc. Muchas gracias! Jorge

    ResponderEliminar
  5. Andrés, muchas gracias por todo esos comentarios que dejás...
    Nos alegra mucho que te haya gustado la propuesta! y por supuesto que podés mandar el material!!!
    hacelo a personal@gonzalokenny.com por favor!
    Gracias nuevamente, abrazo

    ResponderEliminar
  6. Nos encantaría que manden todas las propuestas que se hayan generado a partir de este taller!

    Pueden hacerlo a personal@gonzalokenny.com

    Muy pronto subiremos la segunda parte!
    Gracias a todos!

    ResponderEliminar
  7. Mira Gonzalo me encantan tus dibujos yo soy un fan de la saga y les agradesco por darnos a nosotros la oportunidad de leer algo tan lindo y mágico yo personalmente lo re disfruto gracias,

    Santiago

    ResponderEliminar
  8. Hola! Me encanta que se hayan tomado el tiempo de publicar algo así. Estoy escribiendo una historia hace muchos años, una historia larga y con muchos personajes, y con mucho de mí mismo agazapado en los rincones, en cada vuelta de página, aunque la mayor parte de todo eso simplemente se escurrió hacia las páginas como fundiéndose con la tinta, sin que yo supiera (el gran descuido del narrador omnisciente). Y bueno, quiero simplemente compartir que entre las muchas influencias que acepto haber recibido tanto en mi estilo como en el género, está indudablemente la saga de los confines, con esa forma tan única, tan propia, tan profunda... nada, simplemente quería poner de manifiesto que el impacto que las palabras simples pueden tener en alguien que viene manejando esa materia prima para su arte, es inmenso, y hacerle saber a Liliana que lo que hace causa efectos probablemente insospechados en otros que van por ese camino :) un abrazo gigante para cada fibra de las Tierras Fértiles, incluyendo a ustedes dos. Y los dibujos, una maravilla! Gracias por poner en imágenes lo que muchos habíamos imaginado :)

    ResponderEliminar
  9. ¡Saludos a todos! A mis 27 años, fue una sorpresa y un placer enorme encontrarme con la obra de Liliana, primero, y luego reencontrarme con sus personajes en las ilustraciones de Gonzalo. Soy nacido y criado en Corrientes. Desde chico, tuve la inquietud por la lectura, y por la fantasía. Apilaba objetos en el suelo que me permitieran alcanzar la parte superior de la biblioteca, esa reservada a los "libros importantes", y me pasaba horas leyendo los tomos de "El Tesoro de la Juventud", especialmente los relatos de la mitología griega y romana. Fue un viaje de ida, que espero no tenga fin. No era sencillo encontrar en Corrientes material de literatura fantástica. Tampoco había internet entonces, ni forma de conseguir los textos, como no fuera preguntando. Así llegué, primero, a la obra de Tolkien, por algún donante anónimo en la biblioteca popular de mi pueblo, y a esa insuperable obra maestra que es el Silmarillion, y que me marcó para siempre. Desde entonces, pasé por muchos autores y obras. Pero no podía evitar el sinsabor de no contar con un referente argentino de este género tan bello. Cuando me contaron sobre la existencia de Liliana, y su obra, no lo dudé. Hace dos semanas, compré el primer tomo de La Saga de los Confines, lo empecé esa misma noche, y ya no pude parar. GRACIAS, realmente, por tamaña contribución. Luego, necesité darle forma a tantos personajes, poder ver como otros los habían visto, y buscando ilustraciones, terminé aquí. Aunque más correcto sería decir que aquí empiezo. GRACIAS de nuevo, por tanta entrega y generosidad con sus lectores.
    Matias Balbuena
    Goya - Corrientes

    ResponderEliminar